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La vida esconde momentos difíciles, como los que estamos viviendo en este 2020 a causa de la alerta sanitaria ocasionada por la enfermedad Covid19. Momentos en los que, sin esperarlo, nuestro día a día da un giro y nos sitúa en una posición complicada. La pérdida de empleo, un gasto inesperado, ayudar a un ser querido…

Cuando sucede algo así, la clave es buscar soluciones rápidas y efectivas, y contar con servicios que nos aporten confianza y seguridad. En ocasiones tenemos joyas en casa que no utilizamos, pero que poseen un gran valor. Valor simbólico y sentimental, porque están vinculadas a personas o momentos importantes de nuestra vida, y valor material, por el propio metal del que están hechas.

¿Por qué no darles una oportunidad? Las tenemos a nuestro alcance y pueden echarnos un cable en ese momento complicado que estamos pasando.

Pero, ¿perderé entonces mi joya? Esto es lo más importante: no. Solo será la llave para acceder a un microcrédito, y podremos recuperarla una vez finalice el préstamo.

Ese es, precisamente, uno de los grandes valores del Monte de Piedad de Fundación Bancaja, que lleva más de 140 años ofreciendo financiación con las joyas como único aval. Si se dispone de una joya, se dispone de lo único necesario para acceder de manera inmediata a un microcrédito y, además, la joya queda custodiada hasta que se recupere, de modo que el valor siempre es del cliente.

Puedes conocer más sobre el funcionamiento de nuestros microcréditos aquí